"Él no era realista, y yo tampoco, y ambos sabíamos que los demás, con toda su vulgaridad, no eran más que realistas, estúpidos como las marionetas que se agarran por el cuello miles de veces y sin embargo no descubren nunca el hilo que las mueve."
Opiniones de un payaso, Heinrich Böll, 1963.
No hay comentarios:
Publicar un comentario