"(...)Le confieso a usted que algunas veces me canso de este oficio, considerando que, las más de las veces, se reduce a hacer la guerra a los ignorantes o a los desesperados. Por fortuna, el nuevo rumbo que ha tomado la policía es muy distinto. Nosotros negamos la afirmación de los snobs ingleses según la cual los iletrados son los criminales más peligrosos. Afirmamos que el criminal peligroso es el criminal culto; que, hoy por hoy, el más peligroso de los criminales es el filósofo moderno que ha roto con todas las leyes. En comparación con él, los ladrones y los bígamos casi resultan de una perfecta moralidad, y mi corazón está con ellos. Por lo menos, aceptan el ideal humano fundamental, si bien lo procuran por caminos equivocados. Los ladrones creen en la propiedad, y si procuran apropíarsela solo es por el excesivo amor que les inspira. Pero al filósofo, la idea misma de propiedad le disgusta, y quisiera destruir la idea misma de posesión personal. Los bígamos creen en el matrimonio; de otro modo, no se someterían a la formalidad solemne y ritual de la bigamia. Pero el filósofo desprecia el matrimonio. Los asesinos respetan la vida humana, solo que desean alcanzar una plenitud de vida propia, a expensas de las vidas que consideran inferiores a la suya. Pero el filósofo odia la vida, ya en si mismo o en sus semejantes."

El Hombre que fué Jueves
, Gilber Keith Chesterton (1908)

"Tiene que haber algo en los libros, cosas que no podemos imaginar para hacer que una mujer permanezca en una casa que arde. Ahí tiene que haber algo. Uno no se sacrifica por nada"


Ray Bradbury, Farenheit 451 (1953)
"Si no entienden que les llevamos una felicidad matemáticamente infalible, deberemos obligarles a ser felices"

Anotación Nº1, D-503.
En "Nosotros", de Yevgeny Zamyatim (1921)
"A aquellos dos habitantes del paraíso se les planteó la alternativa siguiente: O la felicidad sin libertad o la libertad sin felicidad. Y aquellos mentecatos eligieron la libertad, como era de esperar. Naturalmente, durante siglos añoraron las cadenas. A esto se resume toda la miseria de la humanidad"

Anotación Nº11, D-503.
En "Nosotros", de Yevgeny Zamyatin (1921)